La pelotita verde te da como conectada pero al no saber de ti me como la cabeza.
Mi mente me atosiga, y me habla de mil cosas, me trae de acá para allá, me acompaña a todas partes, incluso a mear.
Intentos funestos de darle esquinazo, y la muy jodida no se calla.
De verdad que quiero hacer lo correcto, pero no a costa de una convivencia de pastillas.
Igual si tapara esa luz con mi mano,...pero entonces taparía un problema con otro, porque así te estaría tocando: tocar, sentir, palpar,…demasiado real para esta fantasía insana.
Así que debería alejarme de ella, de la luz, mientras no la vea igual aprendo a no pensarte, o a no pensarte tanto.
¿Y si miro mi reflejo en un espejo?... quizás pueda mantener contacto, con unos segundos bastaría. Pero al moverme entre segundos, imagen, luz, pierdo toda perspectiva. ¡Maldita sea!, seguro que ves mi luz verde en tu parada de taxis, y ahora sé que llego tarde.
Me dijeron que corriera sin mirar atrás, pero como Orfeo pasé del tema, y gracias que tuve más suerte que él: ¡lo que me estaba perdiendo por correr sin mirarte!
Porque mirarte, verte, admirarte ha sido la mejor apuesta, y aunque no espero ganar, sí deseo que me pierdas, porque perderme tú es encontrarme yo al completo.
Demasiado tiempo vagando sin sentirme entero.
Esto tiene que acabar, de verdad, quiero hacer lo correcto: ¡mátame ya!
Jean Boucicaut -
Musetta